¿POR QUÉ LOS MARKETERS AMAMOS NUESTRA PROFESION?

La mayor parte de los marketers que conozco están enamorados de su profesión, les gusta lo que hacen, y hablan de su profesión con pasión y hasta cierta admiración. Y suelen formarse para estar siempre a la última en su profesión, porque les encanta, nos encanta.

Si sientes que tienes parte de ciencia y parte de arte:

El marketing conlleva una parte de ciencia, de técnica, de hecho, algunos consideran que el marketing llevado a su extremo no es más que sentido común, y es cierto, a lo que yo añado que ese sentido común debe estar “convenientemente tecnificado”, parece claro.

Pero el marketing también conlleva una parte de arte y de intuición. Cuando elaboras un prototipo, debes elegir entre 2 slogan, un logo, un banner, un titular para un post o una estrategia entera de comunicación, detrás siempre hay técnica, pero ese feeling que da el toque final, o se tiene o no se tiene. Si eres de los que lo tiene, te gustará el marketing.

 

Si sientes la necesidad de crear:

A los marketers también nos suele gustar el crear, yo siento la necesidad de crear y diseñar algo desde cero, y luego lanzarlo al mercado y analizar los resultados.

Si al acabar una catálogo, una web, diseñar un simple roll up para un evento o cualquier otra pieza, te gusta “contemplar tu creación” (o mejor dicho, la de la agencia, pero siempre siguiendo tus directrices), si sientes esa necesidad, te gustará el marketing.

 

Si sientes curiosidad por analizar e investigar:

A los marketinianos nos gusta conocer el cliente, sus motivaciones, sus hábitos, y su experiencia de cliente. Debemos tener curiosidad, y cierto hábito como investigador: análisis de mercado, clientes, competencia, tendencias, etc. Si te gusta investigar, analizar, ser curioso e innovar, te gustará el marketing.

 

Si sientes tener análisis crítico y de mejora continua:

Si eres de los que al realizar una compra en un retail, o en una tienda online, o tienes un problema con un determinado servicio y contactas con atención al cliente, y de manera “natural”, analizas lo ocurrido con sentido crítico, y piensas qué habrías hecho tu para haber mejorado la experiencia de cliente, o que podrías hacer para evitar que algo mal vuelva a ocurrir, si tienes ese sentido crítico y aflora de manera natural en ti, te gustará el marketing.

 

Si sientes que el aprendizaje y la mejora continua son necesarios:

El marketing es una profesión muy dinámica y cambiantes, nuevas formas de comunicació y nuevas tecnologías y enfoques aparecen cada cierto tiempo. Si te gusta estar al día, y asumes que hay que formarse de manera continua, y eso no supone un obstáculo al cambio, entonces te gustará el marketing.

 

Si sientes que el cliente, ahora más que nunca, es el rey:

Si de manera natural, ya tienes interiorizada la idea de que el cliente (sus gustos, aficiones e intereses) es quien manda, y por tanto debe ser el centro de toda la estrategia, y que toda la empresa debe girar entorno al cliente y no en el producto, o en las opiniones arbitrarias de la dirección o del “yoismo” de Director de Marketing, entonces te gustará el marketing.

 

Como en casi todas las profesiones, si existe afinidad entre tu personalidad y el tipo de trabajo, acabarás amando tu profesión. Si dispones de estas actitudes, acabarás amando el marketing.

Ya lo dijo Confucio: “Encuentra un trabajo que te guste y no volverás a trabajar ni un sólo día”.